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ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS OBTUVO USO GRATUITO DE INMUEBLE EN PROVIDENCIA TRAS OPINIÓN FAVORABLE DEL CORE SANTIAGO

La casona, ubicada en pleno Barrio Bellavista, podrá ser utilizada gratuitamente durante los próximos cinco años.

El Presidente del Consejo Regional visitó el lugar para conocer a la comunidad y los distintos usos que le dan al inmueble.

Muy contentos. Así están en la comunidad de Alcohólicos Anónimos de Chile, luego de que el Ministerio de Bienes Nacionales –tras el voto favorable del Consejo Regional Metropolitano de Santiago (CORE Santiago)- les otorgara por los próximos cinco años las concesión gratuita del bien inmueble que hace más 15 años utilizan en Providencia.

“Estamos muy agradecidos por esta posibilidad. Este es un espacio que nos prestigia como comunidad porque no es lo mismo estar en esta comuna que en alguna de la periferia. Si bien algún día, como parte de nuestros principios, queremos llegar a arrendar esta sede, hoy agradecemos infinitamente la oportunidad de contar con este lugar. Además aquí tenemos libertad, pues nadie viene y nos dice lo que tenemos que hacer. Somos absolutamente autónomos y eso es impagable”, señala Manuel Cabrera, director de Alcohólicos Anónimos de Chile.

Presidente del Consejo, Miguel Ángel Garrido, junto al director de Alcohólicos Anónimos Chile, Manuel Cabrera.

“La verdad es que yo estoy muy contento de que hayamos dado nuestro voto favorable para otorgar esta concesión”, dice por su parte el presidente del Consejo, Miguel Ángel Garrido. “Alcohólicos Anónimos contribuye a la sociedad de una forma muy discreta, muy eficaz, y utilizar este inmueble es lo único que piden al Estado, por lo que entregarlo para su uso es lo mínimo que podemos hacer por ellos”, agrega.

La casona de Bellavista

Fue el propio presidente Ricardo Lagos quien, durante su mandato, hizo entrega a la comunidad de Alcohólicos Anónimos de la casona ubicada en la esquina Bellavista con Salvador Donoso. El inmueble, de dos pisos, paredes gruesas, techos altos y piso de parquet, se conjuga con oficinas de atención, salones de reuniones, libros de autoayuda y cuadros con los “doce pasos” para alcanzar la rehabilitación. Actualmente se utiliza como centro de operaciones y coordinación de los más de 100 grupos de ayuda que existen en el país.

“En esta oficina, por ejemplo, atendemos las más de 30 solicitudes de ayuda que nos llegan a la semana, ya sea vía presencial u online”, cuenta Manuel Cabrera sobre los usos de la casona. “Aquí también se reúnen los comités de voluntarios, que normalmente son alcohólicos rehabilitados que prestan un servicio a la comunidad y, por lo mismo, esta casa tiene más movimiento en las tardes después del horario de trabajo o los fines de semana. Además nos sirve como centro de acopio de nuestros materiales. Para nosotros es sumamente importante este espacio, ya que aquí podemos coordinarnos, además de tener un lugar fijo para atender a alcohólicos que quieren rehabilitarse”, apunta.

Cuadro de los “doce pasos” colgado en una de las paredes de la casona de Bellavista.


Visita del Presidente del Consejo

“No sólo hacen un buen uso de este lugar para atender a quien lo necesite y sus familias, sino que además está bien cuidado y equipado. Se nota que hay una preocupación”, dice el presidente del Consejo, tras un recorrido por el lugar.

“Todo me sorprendió. Esta es una realidad que no todos conocemos de cerca y me alegro de verle la cara a estas concesiones de uso gratuito que aprobamos, pero de las que muchas veces no sabemos el destino final. Sin embargo, lo más interesante de este lugar son las historias humanas que uno conoce… como la de Don Manuel, que te golpea e impacta”, agrega.

 

Biblioteca de Alcohólicos Anónimos con diferente material de rehabilitación.

Manuel Cabrera antes de ser director de Alcohólicos Anónimos Chile fue representante internacional de la comunidad, antes de eso fue parte de los comités de la agrupación y mucho antes fue monitor de los grupos de ayuda. Pero anterior a todo eso, y hace más de 20 años, Don Manuel era un alcohólico que tuvo que recurrir esta comunidad para recuperarse.

“Yo soy alcohólico, aunque no bebo hace más de 20 años. Todavía lo soy, porque el alcoholismo es crónico, es decir, una vez alcohólico será alcohólico siempre.  Yo creo que yo nací alcohólico, siempre bebí de manera descontrolada, mi primera borrachera fue a los siete años. Sí, entonces yo no tenía por qué beber, pero me encontré en una fiesta en mi casa con el trago, lo olí, me encantó, lo probé y seguí bebiendo sin parar. Esta enfermedad mental es de descontrol y, en realidad, lo único que ayuda a un alcohólico a tener una vida normal es la fuerza de voluntad, dejar atrás la obsesión. Yo me di cuenta que necesitaba ayuda, llegué a Alcohólicos Anónimos y no bebí nunca más”, concluye Don Manuel.

 

Miguel Ángel Garrido, junto a Manuel Cabrera en una de las salas de reuniones de Alcohólicos Anónimos.

 

 

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